
Una emisora construida a mano, nota por nota.
Santiago Medina y Álvaro González no lanzaron un servicio. Encendieron una radio. Aquí está la historia de por qué.


Santiago Medina y Álvaro González
Dos personas que crecieron escuchando radio de madrugada y nunca olvidaron lo que se siente cuando alguien al otro lado del dial parece conocerte.
Fundaron Romeo 007 con una sola promesa: que siempre habría una mano humana eligiendo cada canción, cada noche, sin excepción.
La emisora no se apaga. No porque sea automática, sino porque alguien siempre ha decidido que no debe hacerlo.
Las dos de la madrugada tienen sus propias reglas.
Romeo 007 existe para los momentos en que el silencio pesa demasiado. No como fondo, sino como compañía real: una voz, un criterio, una canción elegida para este instante.


La misma mano, otro ritmo.
Santiago y Álvaro también fundaron Salsatropicali, una emisora nacida de la misma convicción: la radio debe sonar como si alguien la estuviera viviendo contigo.
